Oriónidas: Las lágrimas del Halley

Octubre se empieza a marchar, los días son cada vez más cortos y el cambio de hora acecha para que anochezca todavía antes. Con estos eventos llega una de las lluvias menos conocidas y que deberían saber de ella: las Oriónidas. Este enjambre de meteoros suele ser el último antes de que llegue realmente el frío. Aunque eso no quiere decir que no haya que abrigarse: ¡muchísimo! Dicho esto, ¿cómo ver las Oriónidas? A lo largo de este monográfico conocerán algunos de los detalles de esta lluvia de meteoros y, por supuesto, cómo disfrutarla.

Para estas Oriónidas 2023, siempre según el IMO (International Meteor Organization), el máximo está previsto para la madrugada del 21 al 22 de octubre donde la actividad más alta teórica prevista será de unos 20 meteoros/hora . A pesar de ello, la observación de meteoros de este enjambre se da entre los días 2 de octubre y 7 de noviembre. Volviendo a la fecha del máximo, la Luna se esconderá a media noche ya que estará en fase de cuarto creciente. Esto hará que el mejor momento para disfrutar de esta lluvia sea durante la segunda parte de la noche.

Consejos para ver las Oriónidas

Mejor a simple vista

Las lluvias de estrellas son fenómenos que suceden a lo largo de todo el firmamento. Por lo tanto conviene abarcar la mayor parte de cielo. Así pues no es necesario usar instrumentos ópticos como prismáticos o telescopios. Una opción es obtener una fotografía de larga exposición y así captar varios meteoros en una sola toma.

Fuera luces

Siempre es mejor alejarse de luces urbanas para tener un cielo lo más oscuro posible y así observar hasta los meteoros más débiles. En el caso de las Oriónidas, ese punto es importante si van a observarlas en la segunda mitad de la noche.

Hará frío

Por estas fechas las noches suelen ser frías, sobre todo de madrugada con temperaturas que pueden bajar de los 10 ºC. Échense más ropa de abrigo de la crean que van a necesitar. Así, si hace más frío del previsto no les arruinará la noche de observación. Por supuesto, un termo con bebida caliente o algo de comida también ayudará.

Por todo el cielo

Una de las preguntas más frecuentes sobre cómo observar las Oriónidas es hacia dónde mirar. Suelen aparecer por cualquier lugar del cielo, aunque un buen lugar para mirar sobre el horizonte Norte-Este-Sur.

Vayan acompañados

Siempre que salgan al campo —una observación astronómica no es una excepción— intenten en la medida de lo posible ir acompañados. Cualquier imprevisto siempre se soluciona mejor en compañía. No deben olvidar, independientemente de que vayan acompañados o no, avisar a alguien de dónde van a estar. De este modo estarán localizados ante cualquier contratiempo.

lluvia de estrellas
Lluvia de estrellas sobre el Teide || Créditos: J.C. Casado/IAC (Fuente).

El origen de las Oriónidas

La lluvia de estrellas de las Oriónidas, como cualquier enjambre de meteoros, tienen un cuerpo progenitor. Es decir, un objeto que provoca la aparición de los meteros. En este caso el cometa es el más famoso de todos: el 1P/Halley.

Más datos del cometa 1P/Halley

El cometa Halley tiene un período de traslación de unos 75 años. Su último perihelio sucedió el 9 de febrero de 1986. El siguiente está previsto para el 28 de julio de 2061. Se trata de un cometa brillante, de esos que se pueden ver a simple vista sin problemas en los días de su máximo acercamiento a la Tierra. En cuanto a su descubrimiento, se lleva observando desde la Antigüedad aunque fue Edmund Halley quien se percató de su periodicidad, la calculó, acertó y en su honor lleva su nombre.

Así se producen las Oriónidas

Como todos los cometas, 1P/Halley deja tras de sí un rastro de partículas llamadas meteoroides. Estos se distribuyen a lo largo de la órbita del cometa formando lo que se conoce como tubo meteórico. La Tierra en su órbita atraviesa este tubo meteórico entrando el 2 de octubre y saliendo el 7 de noviembre. Resulta que las órbitas del Halley y la de la Tierra las podemos considerar estables, se cruzan siempre en la misma fecha y por eso la actividad de las Oriónidas siempre se produce en la misma época. Por otro lado, nuestro planeta atraviesa la parte más densa del tubo sobre el 22 de octubre, y ese es el motivo de que sea el máximo de este evento.

Según la trayectoria orbital de la Tierra alrededor del Sol con respecto al punto de contacto con el tubo meteórico, forman una línea imaginaria que apunta a la constelación de Orion, constelación que destaca por sus siete estrellas brillantes formando una forma reconocible por todos. Con todo esto, cuando los meteoroides dejados tras de sí por el Halley se ven atraídos por nuestro planeta, se precipitan hacia nuestra atmósfera y debido a la fricción se sobrecalientan hasta unos 2.000 ºC. Esta temperatura hace que el meteoroide comience a desintegrarse al tiempo que se vuelve incandescente. De este modo, brilla en el cielo dejando una pequeña estela en un fenómeno conocido como meteoro.

El concepto de radiante

El punto radiante es el lugar del que parecen radiar los meteoros bajo nuestra perspectiva. Se encuentra en la constelación de Orion y, de este modo, si trazamos la línea imaginaria de los meteoros que vemos en sentido contrario a su trayectoria, todas las Oriónidas se cortarán en ese punto radiante. La siguiente imagen muestra el punto en el que se encuentra el radiante en la fecha del máximo.

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Radiante de las Oriónidas marcado con un aspa roja || Créditos: IAU/Sky & Telescope.

El tamaño de los meteoroides

Al plantearse cómo ver las Oriónidas, es necesario ponerse en contexto. ¿Qué tamaño tienen los meteoroides que provocan las estrellas fugaces? Cabe destacar que las estrellas fugaces se dividen en tres tipos:

  • Meteoros: Es una estrella fugaz de cualquier tipo, incluyendo los bólidos y las bolas de fuego que les mostraré a continuación.
  • Bólidos: Un bólido es una estrella fugaz cuyo brillo es considerado mayor al máximo brillo de Venus visto desde la Tierra (mag. —4,6). Incluye a las bolas de fuego que veremos a continuación.
  • Bolas de fuego: Una bola de fuego es una estrella fugaz cuyo brillo es considerado mayor al de la Luna llena (mag. —12,0).

En cuanto a los tamaños que producen cada una de ellas, un meteoro típico está producido por un meteoroide cuyo tamaño ronda el grano de arroz. Teniendo en cuenta que los meteoros se producen a unos 90 kilómetros de altura, imaginen la energía liberada para que algo de ese tamaño sea visto desde la superficie de la Tierra. Un dato que ayuda a comprenderlo es que los meteoros que producen las Oriónidas entran en la atmósfera a una velocidad de unos 49 km/s o lo que es lo mismo 176.400 km/h.

En el caso de los bólidos, pueden estar formados por un meteoroide cuyo tamaño puede ser equivalente al de una manzana. Ya si hablamos de bolas de fuego, el tamaño del objeto que las produce sería equivalente al de una sandía. ¡Ah! Y algo aclaratorio: tan solo hablaríamos de meteorito en el caso de que un fragmento de meteoroide toque la superficie de la Tierra. Es por eso que hablar de «lluvia de meteoritos» o «he visto un meteorito en el cielo», es incorrecto.

Datos técnicos de las Oriónidas

Siempre que quieran obtener datos técnicos de una lluvia de estrellas, deben acudir al IMO. Con respecto a las Oriónidas no es una excepción si lo que queremos es obtener información precisa de esta lluvia. De todos modos, si quieren conocer información general de las lluvias de estrellas, pueden acudir a este enlace. Con respecto a las Oriónidas, allá van:

  • Nombre técnico: 008 ORI.
  • Actividad: 02-oct/07-nov.
  • Máximo: 22-oct.
  • Radiante: α: 95º; δ: +16º.
  • Velocidad: 66 km/s.
  • THZ: 20 meteoros/hora.

Y ya solo me queda decirles… ¡Disfruten de las Oriónidas!