Una onda de choque en RXJ0528+2838

Algunas estrellas, en unas condiciones adecuadas, pueden chocar con el entorno de otra estrella y crear una onda de choque. No es algo inusual y se han catalogado varios de estos eventos. Uno de los últimos que se ha observado es el que se ha producido en la estrella RXJ0528+2838, situada a 730 años luz. Sin embargo, esta estrella tiene una particularidad: es una estrella moribunda y hasta ahora no se había detectado ninguna onda de choque en este tipo de estrellas.

Una onda de choque que no debería estar ahí

Según palabras de Simone Scaringi, profesor asociado en la Universidad de Durham (Reino Unido) y coautor del estudio que expone la investigación, «encontramos algo nunca visto antes y, más importante aún, totalmente inesperado». Las observaciones revelaron una potente emisión que, según los investigadores, no debería estar ahí. Esto es así porque las ondas suelen producirse a partir de interacciones por parte de materiales que salen de la estrella, pero en el caso de RXJ0528-2838, ninguno de los mecanismos conocidos encaja con los que se producen en esta estrella.

En una estrella viva, las estrellas en su movimiento alrededor el centro de la galaxia van interactuando con los gases del espacio interestelar. Las estrellas debido a su dinámica, al entrar en contacto con esos materiales provocan un arco curvo similar al que se forma en la parte de proa de un barco, y es lo que se denomina onda de choque. Lo que ocurre con RXJ0528+2838 es que es una enana blanca con una compañera similar al Sol que la orbita. De este modo, el material de la estrella compañera se transfiere a la enana blanca y a menudo suele formar un disco a su alrededor. Entonces, parte del disco alimenta la estrella y el resto sale expulsado al espacio. Pero RXJ0528+2838 no presenta ningún disco a su alrededor. De ahí el misterio.

onda de choque
Imagen que muestra en el recuadro central las ondas de choque alrededor de la estrella moribunda RXJ0528+2838. Los tonos rojos, verdes y azules muestran, respectivamente, zonas de hidrógeno, nitrógeno y oxígeno || Créditos: ESO/K. Iłkiewicz y S. Scaringi et al. Recuadro central: MUSE; fondo de estrellas: PanSTARRS.

Historia de la detección

Usando el telescopio Isaac Newton de la isla de La Palma, el equipo detectó una extraña nebulosidad alrededor de RXJ0528+2838. Ante la forma poco usual de esa formación decidieron usar el instrumento MUSE del VLT de ESO, en Chile. Estas observaciones permitieron cartografiar la onda de choque con detalle y analizar su composición. Esto resultó crucial para confirmar que la estructura realmente se origina en el sistema binario y no en una nube interestelar ajena al sistema.

Además, el analizar en detalle la onda han deducido que la estrella enana blanca ha estado expulsando un potente chorro de material durante al menos mil años, algo que en la vida de una estrella es un suspiro por otro lado. Lo que ocurre es que la comunidad científica no sabe por qué una estrella moribunda sin disco puede impulsar una emisión tan duradera, pero tienen una hipótesis.

La hipótesis para explicar la onda de choque

Se sabe que la enana blanca RXJ0528+2838 tiene un fuerte campo magnético ya que ha sido confirmado por los datos e MUSE. El campo magnético podría canalizar el material robado de la estrella compañera sin formar un disco a su alrededor. Entonces, incluso sin un disco, estos sistemas pueden generar potentes emisiones. Ahora bien, el mecanismo en concreto todavía no se conoce pero la onda de choque es compatible con esta hipótesis. De confirmarse, este hallazgo desafiaría las teorías de cómo la materia se mueve e interactúa en este tipo de sistemas binarios.

detalle de la onda de choque
Detalle de la onda de choque obtenida por MUSE || Créditos: ESO/K. Iłkiewicz and S. Scaringi et al.

Esta hipótesis pasa por una fuente de energía desconocida hasta ahora, pero que probablemente esté relacionada con el fuerte campo magnético. Aún se debe de profundizar más ya que el campo magnético no podría sustentar una onda de choque más allá de unos pocos cientos de años. Así que debe de haber algo complementario que la haga perdurar en el tiempo.

En un futuro, mejores datos

Para confirmar o descartar esa hipótesis es necesario estudiar muchos más sistemas binarios. Para ello se podrá contar con el futuro telescopio ELT (Extremely Large Telescope) de ESO. Con sus instrumentos podrá ayudar a cartografiar mejor estos sistemas así como otros más tenues. Con los datos obtenidos podrá analizar sistemas similares con mayor detalle y ayudar a comprender la misteriosa fuente de energía que a día de hoy no tiene explicación.

Artículos científicos relacionados

Iłkiewicz, K., Scaringi, S., de Martino, D. et al. (2026). A persistent bow shock in a diskless magnetized accreting white dwarf. Nature Astronomy, DOI: 10.1038/s41550-025-02748-8 (Ver).

Referencias

  • Astronomers surprised by mysterious shock wave around dead star. ESO Press Release, eso2601 (Ver).
  • Sorpresa ante una misteriosa onda de choque detectada alrededor de una estrella muerta. ESO Press Release, eso2601es (Ver).

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