Hallado el mayor indicio hasta la fecha de vida en Marte
Sé que el titular de este texto es llamativo: Hallado el mayor indicio hasta la fecha de vida en Marte. Es llamativo pero no falta a la realidad. En primer lugar, hay que definir «indicio». Se define, según la RAE, como «cosa que permite conocer o inferir la existencia de otra no percibida.». No debe confundirse con «evidencia». Significa «certeza clara y manifiesta de la que no se puede dudar.», también según la RAE. Por lo tanto, estamos ante un indicio. Es decir, no se ha encontrado vida en Marte, sino algo que podría apuntar a ella.
¿De qué trata el hallazgo?
Todo comienza en una muestra recogida por el rover Perseverance de la NASA en el antiguo lecho de un río, dentro del cráter Jezero. Esta muestra podría albergar evidencias de antigua vida microbiana y se extrajo el año pasado de una roca a la que han llamado Cheyava Falls. La muestra ha recibido el nombre de Sapphire Canyon y contiene potenciales biomarcadores de acuerdo a la publicación científica que describe este hallazgo (Hurowitz, 2025).
Biomarcador: aclarando el concepto
¿Qué es un potencial biomarcador? Se trata de una sustancia o estructura que podría tener un origen biológico, pero, en este caso, se requiere de más datos para poder obtener una conclusión relacionada con la ausencia o la presencia de vida en Marte, antigua o presente.

«Lo más cerca que hemos estado jamás de descubrir vida en Marte»
«Este hallazgo del Perseverance, es lo más cerca que hemos estado jamás de descubrir vida en Marte. en la tarea de descubrir vida en Marte. La identificación de un potencial biomarcador en el Planeta Rojo es un descubrimiento revolucionario que ampliará nuestros conocimientos sobre Marte», explica Sean Duffy, Administrador de la NASA.
El rover Perseverance llegó a Cheyava Falls en julio de 2024 mientras analizaba la formación conocida como Bright Angel. Esto es un conjunto de afloramientos rocosos presentes en los bordes norte y sur de Neretva Vallis, un antiguo valle fluvial de unos 400 metros de ancho que el agua se encargó de moldear cuando entró al cráter Jezero, hace miles de millones de años.
«Este hallazgo es el resultado directo del esfuerzo de la NASA por planificar, desarrollar y ejecutar una misión capaz de proporcionar precisamente este tipo de investigaciones: la identificación de una posible biofirma en Marte», explicó Nicky Fox, administrador asociado del Science Mission Directorate de la NASA. «Con la publicación de este resultado, la NASA pone estos datos a disposición de la comunidad científica para que se realicen estudios adicionales. Así, se podrá confirmar o refutar su potencial biológico», añadió.
Los instrumentos que propiciaron el hallazgo
Los instrumentos científicos del rover descubrieron que las rocas sedimentarias de la formación están compuestas de arcillas y limos. Aquí, en la Tierra, son excelentes materiales para conservar la vida microbiana. Además, las investigaciones de la roca estudiada en Marte también se ha visto que es rica en carbono, oxígeno, azufre, hierro y fósforo.
«La combinación de los compuestos químicos encontrados en la formación Bright Angel podrían haber sido una rica fuente de energía para el metabolismo de algunos microorganismos», afirma Joel Hurowitz, científico de la misión Mars 2020 del rover Perseverance en la Universidad Stony Brook de Nueva York (Estados Unidos) y autor principal del artículo que expone la investigación. «Pero el hecho de que viéramos todas estas características químicas no significaba que tuviéramos un posible biomarcador. Necesitábamos analizar el significado de esos datos.»
PIXL y SHERLOC
Los primeros instrumentos en ofrecer datos sobre esta roca fueron PIXL (Planetary Instrument for X-ray Lithochemistry) y SHERLOC (Scanning Habitable Environments with Raman & Luminescence for Organics & Chemicals), a bordo de Perseverance. Mientras investigaban Cheyava Falls, una roca con forma de punta de flecha (100 cm x 60 cm), encontraron lo que parecían ser manchas de colores que podrían haber sido provocadas por vida microbiana si se hubiesen utilizado el carbono, el azufre y el fósforo en la roca como fuente de energía.
En imágenes de mayor resolución, los instrumentos detectaron un patrón distintivo de minerales dispuestos en forma de manchas de leopardo. Las esas manchas se encontraron dos minerales ricos en hierro: la vivanita (fosfato de hierro hidratado) y la greigita (sulfura de hierro). Aquí, en la Tierra, esos minerales se pueden encontrar en sedimentos relacionados con materia orgánica en descomposición. También, como producto de ciertas formas de vida microbiana.

¿Cómo se forman estos minerales?
La combinación de estos minerales, que parecen haberse formado mediante reacciones químicas de transferencia de electrones entre el sedimento y materia orgánica, constituye una posible huella de vida microbiana. Por supuesto, no confundir materia orgánica con materia biológica. Es decir, toda la materia biológica es materia orgánica pero no toda la materia orgánica es materia biológica. También se sabe que, en la Tierra, estos minerales también pueden generarse de manera geoquímica, es decir, sin la presencia de vida. Por ejemplo, en entornos de altas temperaturas, condiciones ácidas y la presencia de una serie de compuestos orgánicos.
Sin embargo, las rocas de Bright Angel no muestran rastros de haber experimentado altas temperaturas ni condiciones especialmente ácidas. Por lo tanto, se desconoce si los compuestos orgánicos presentes habrían sido capaces de catalizar la reacción a baja temperatura.
La vida en Marte podría haber existido más tarde de lo que se pensaba
Este descubrimiento ha sido especialmente sorprendente porque involucra algunas de las rocas sedimentarias más jóvenes que Perseverance ha investigado. Una hipótesis anterior suponía que los indicios de vida antigua se limitarían a formaciones rocosas más antiguas. Sin embargo, este hallazgo sugiere que Marte podría haber sido habitable durante un período más largo o incluso más tarde de lo que se creía.
Me gustaría terminar con las palabras de Katie Stack Morgan, científica de la misión Mars2020 del rover Perseverance en el JPL de la NASA en California (Estados Unidos):
«Las afirmaciones en el terreno de la astrobiología, especialmente las relacionadas con posibles hallazgos de vida extraterrestre, requieren evidencias extraordinarias […] Relacionar un hallazgo tan significativo como un posible biomarcador en Marte en una publicación científica es un paso crucial en el proceso científico, ya que garantiza el rigor, la validez y la relevancia de nuestros resultados. Y si bien las explicaciones abióticas para lo que observamos en Bright Angel son menos probables dados los hallazgos mostrados en el artículo, no podemos descartarlas».
Artículos científicos relacionados
Hurowitz, J.A., Tice, M.M., Allwood, A.C. et al. (2025). Redox-driven mineral and organic associations in Jezero Crater, Mars. Nature 645, 332–340. DOI: 10.1038/s41586-025-09413-0 (Ver).
Referencias
- Antonio Pérez Verde
- 11/09/2025
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