Venus, rastros de fosfina y… ¿vida?

Hoy ha saltado la noticia de que en la atmósfera de Venus han encontrado un compuesto llamado fosfina, una molécula formada por un átomo de fósforo y tres de hidrógeno. Y aunque sea un material que puede ser generado por la vida, también se puede generar por causas geoquímicas por lo que no es un biomarcador. El hallazgo tiene ciertas similitudes con los relevantes al metano marciano. Aunque en este caso, el origen geoquímico no está del todo aclarado. ¿Hay vida?

Las condiciones de Venus

Cabe destacar que Venus es el planeta más cálido del sistema solar a pesar de que no es el más cercano al Sol. Hay unas temperaturas medias de unos 460º C producidas por el potente efecto invernadero a causa de su denso sistema de nubes. Sin embargo, al elevarnos sobre la superficie y adentrarnos en ese sistema nuboso, podemos llegar a encontrar zonas cuya temperatura es compatible con la vida humana, de unos 30º C.

A pesar de esto, hay un «pero», y es que en esas zonas hay una alta concentración de ácido sufúrico gaseoso, algo que los humanos no llevamos demasiado bien. Aunque es cierto que existen formas de vida en la Tierra que pueden convivir con esas concentraciones de sulfúrico y algunas de ellas están muy cerca, en Río Tinto (Huelva).

Venus y fosfina
Infografía que muestra la superficie y atmósfera de Venus con moléculas de fosfina situadas entre los 55 y 80 Km de altura || Créditos: ESO/M. Kornmesser/L. Calçada (Ampliar).

La detección de la fosfina

Volviendo al hallazgo de la fosfina, ha sido posible gracias a un equipo liderado por la británica Jane Greaves, de la Universidad de Cardiff (Reino Unido), y la investigación ha sido publicada en la revista Nature Astronomy. «Cuando obtuvimos los primeros indicios de fosfina en el espectro de Venus, ¡fue un shock!», afirma Greaves. En las referencias podrán encontrar el artículo que expone este descubrimiento (Greaves, 2020).

El equipo de Greaves detectó en 2017 las primeras trazas de fosfina. Fue mediante el telescopio JCMT (James Clerk Maxwell Telescope) en Hawai (Estados Unidos). Más tarde, y para confirmar el resultado, el equipo de investigadores usó las antenas del interferómetro de ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array) confirmando así las trazas de fosfina. «Al final, descubrimos que ambos observatorios habían visto lo mismo», explica Greaves.

fosfina
Espectros obtenidos por el JCMT (verde) y ALMA (violeta). El espectro de ALMA viene ampliado en un factor de tres y las barras rojas verticales conectan los datos equivalentes obtenidos por JCMT y ALMA || Fuente: Nature Astronomy/Greaves et al. (Ampliar).

Unas cantidades desconcertantes de fosfina

El equipo de Greaves midió las cantidades de fosfina y resultaron ser de 20 moléculas por cada mil millones. Parece poco, ¿verdad? No lo es en absoluto. En base a simulaciones, esa cantidad es sustancialmente mayor de lo que debería en base a los procesos geoquímicos conocidos en Venus, como podrían ser el vulcanismo, los impactos meteoríticos o las tormentas eléctricas, entre otros. Para que se hagan una idea, la geoquímica conocida de Venus produciría tan solo la diezmilésima parte de la detectada.

¿Han podido ser producidas por la vida? Cabe la posibilidad. Pero antes de hacer semejante afirmación, habría que estudiar todos los procesos geoquímicos que tienen lugar en Venus. Porque, o hay algún proceso que se nos escapa, o realmente podríamos estar hablando de una posible forma de vida en Venus.

Este artículo se apoya en otro publicado el pasado agosto en la revista Astrobiology liderado por Sara Seager, que es coautora en el artículo de Nature Astronomy y que habla de las posibilidades de Venus de albergar vida en su atmósfera. Este artículo podrán consultarlo en las referencias (Seager, 2020). En esa misma revista, otro artículo también propone la fosfina como biomarcador a nivel exoplanetario, si bien es cierto que no es puramente un biomarcador al poder ser generado geoquímicamente (Sousa-Silva, 2020).

Venus
Representación artística del planeta Venus || Créditos: ESO/M. Kornmesser & NASA/JPL/Caltech (Ampliar).

Fosfina en Júpiter y Saturno

Cabe destacar que en las atmósferas Júpiter y Saturno se ha encontrado también esta molécula. Sin embargo, la naturaleza de estos dos planetas comparadas con la de Venus es radicalmente distinta. Venus es un planeta rocoso mientras que Júpiter y Saturno son gigantes gaseosos. Sin embargo, los procesos que suceden en esas atmósferas podrían darnos la pista que necesitamos para conocer el verdadero origen de la fosfina de Venus.

Ahora que sabemos de la existencia de fosfina en Venus, este planeta volverá a tener interés a nivel astrobiológico. Y analizando conjuntamente las atmósferas de Júpiter y Saturno, quizás encontremos los verdaderos orígenes de esos excesos de fosfina. De no encontrarlos de ese modo, entonces y solo entonces, se podría volver a hablar de vida. Pero muy cogido con pinzas porque hablar de origen biológico sería la última opción.

Referencias

  • eso2015 (2020). «Possible Marker of Life Spotted on Venus». ESO Science Release (Ver).
  • eso2015es (2020). «Detectado un posible marcador de vida en Venus». ESO Comunicado científico. (Ver).
  • Greaves, J. et al (2020). «Phosphine gas in the cloud decks of Venus». Nature Astronomy, DOI: 10.1038/s41550-020-1174-4 (Ver).
  • Seager, S. et al (2020). «The Venusian Lower Atmosphere Haze as a Depot for Desiccated Microbial Life: A Proposed Life Cycle for Persistence of the Venusian Aerial Biosphere». Astrobiology, 21, n. 2. DOI: doi.org/10.1089/ast.2020.2244 (Ver) (PDF).
  • Sousa-Silva, C. et al (2020). «Phosphine as a Biosignature Gas in Exoplanet Atmospheres». Astrobiology, 20, n. 2. DOI: 10.1089/ast.2018.1954. (Ver).

1 Comentario

Deja tu comentario

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>