Gemínidas, ¡la mejor lluvia de estrellas!

Estamos en diciembre. Noches largas y frías. Un paseo al aire libre puede convertirse en una tortura debido a las bajas temperaturas. Sin embargo, les voy a proponer un plan para la noche del 13 al 14 de diciembre. Resulta que se acerca el momento de máxima actividad de la lluvia de estrellas de las Gemínidas. Para mí, sin duda, la mejor lluvia de estrellas del año. ¿Aceptan? Será interesante. Y como se suele decir, “palos con gusto no duelen”.

Hablemos de Gemínidas

Podremos disfrutar de esta lluvia de meteoros desde el 7 hasta el 17 de diciembre. El máximo de actividad está previsto que se produzca el 14 de diciembre a las 5:30 de la mañana (todas las horas en horario peninsular español). Durante la noche del máximo la Luna no será un impedimento, al menos en la mayor parte de la noche. Recuerden que las Gemínidas pueden aparecer por cualquier lugar del cielo. Nuestro satélite aparecerá a las 4:40 por el horizonte por lo que hasta esa hora tendremos un cielo oscurecido. Además, ¿a quién le importa trasnochar un miércoles?

Gemínidas

Estrella fugaz del enjambre de las Gemínidas sobre el desierto de Mojave (Estados Unidos) tomada el 14 de diciembre de 2011 || Créditos: Wally Pacholka (Ampliar).

Cuando la Luna aparezca no será un mal mayor debido a que su cara visible tan solo estará iluminada al 14,5%. Está en fase menguante desde la superluna así que incluso con nuestro satélite sobre el horizonte podremos seguir disfrutando de la lluvia de estrellas. Además, según indica el IMO (International Meteor Organization) en la página 19 documento que les adjunto en las referencias (Rendtel, 2016), el pico de actividad de las Gemínidas es inusualmente alargado. Esto significa que no dura unos pocos minutos como ocurre con otras lluvias. En este caso se puede extender hasta varias horas, por lo que antes de la salida de la Luna ya podremos disfrutar de un gran número de meteoros. Además, días antes y después del máximo podremos disfrutar de noches con una actividad moderada.

Mis primeras Gemínidas

Personalmente, todavía recuerdo mi primera experiencia con las Gemínidas. Fue a unos pocos kilómetros de Cuenca en una antigua cantera. Como supondrán, hacía un frío de tres pares de coj… terrible. La Luna no nos acompañó esa noche, lo cual fue genial. Y el cielo estaba totalmente despejado. Al estar en el hondo de la cantera, las luces urbanas de Cuenca y Madrid estaban anuladas. La cantera también nos protegía del viento.

Durante la observación notábamos como a pesar de llevar ropa de abrigo, el frío entraba en nosotros. De vez en cuando teníamos que hacer paradas para calentarnos y tomar un café caliente en el coche. Luego salíamos fuera y he de reconocer que esa noche las Gemínidas se portaron realmente bien con nosotros. Pudimos ver más de un centenar de ellas. Y no les voy a engañar… el frío hacía que en ocasiones nos planteásemos abandonar e irnos. Pero cada vez que veíamos una gran estrella fugaz cogíamos fuerzas para seguir observando.

Gemínidas


Gemínidas desde la cantera || Créditos: A. Pérez-Verde

El concepto de radiante

Cuando observamos una lluvia de estrellas, todas ellas parecen surgir del mismo punto del cielo. Se trata de una cuestión de perspectiva. A ese punto del que parecen radiar los meteoros se le conoce como radiante. Y en este caso, aparecerá por el horizonte Este a las 19:20 de la tarde del día 13. Desde ese momento, las posibilidades de ver una gemínida aumentan. Como pueden ver en la siguiente imagen, este punto está situado muy próximo a Castor, la segunda estrella más brillante de Geminis. Pólux es la primera. Como habrán adivinado, al estar el radiante en Géminis la lluvia recibe el nombre de Gemínidas.

radiante de las gemínidas


Trayectoria del radiante a lo largo de los días. La estrella brillante que queda justo debajo de la trayectoria es Castor, la segunda estrella más brillante de Géminis || Créditos: IMO.

Las estrellas fugaces que conforman el enjambre de las Gemínidas tienen una velocidad media de desplazamiento de unos 35 Km/s de media. Si convertimos este valor a unidades más convencionales, el valor que obtenemos es… ¡126.000 Km/h! Van rápido, ¿verdad? A pesar de esta grandísima velocidad, son unos meteoros de lento desplazamiento si los comparamos con los de otras lluvias. Esa “baja” velocidad hace que sean más espectaculares ya que el meteoro aguanta mucho más tiempo en el cielo que en otras lluvias de estrellas.

Las Gemínidas y el (3200) Phaeton

¿Cómo se produce esta lluvia de estrellas? Esta lluvia, a diferencia de la gran mayoría, no es producida por un cometa sino por un asteroide. Su nombre: (3200) Phaeton. Con paréntesis y todo… Este asteroide es el cuerpo progenitor y tarda 523,5 días en dar una vuelta alrededor del Sol. En este viaje, el (3200) Phaeton deja tras de sí un rastro de escombros llamado tubo meteórico. Como podrán imaginar, el tubo meteórico ocupa siempre el mismo lugar ya que la órbita del (3200) Phaeton la podemos considerar como estable.

Otro cuerpo que también tiene una órbita estable es la Tierra. Y si no fuese así, tendríamos problemas muy serios… El caso es que la Tierra atraviesa el tubo meteórico del (3200) Phaeton. Concretamente, nuestro planeta entra en el tubo meteórico el 7 de diciembre y está dentro hasta el 17. ¿Les suenan las fechas? Son las correspondientes a la actividad de las Gemínidas. El máximo de la lluvia ocurre cuando la Tierra atraviesa la zona más densa del tubo meteórico, que como ya les dije, lo hace en la noche del 13 al 14 de diciembre.

La Tierra, Phaeton y Gemínidas


Esquema que muestra cómo la Tierra cruza el tubo meteórico dejado por el (3200) Phaeton. Se aprecia como la Tierra, el fragmento de tubo y la constelación de Géminis están alineados || Fuente: sky-lights.org.

¿Cómo se produce una gemínida?

Una vez que el meteoroide se ve atraído por la Tierra, se precipita contra nuestro paraguas: la atmósfera. Este contacto hace que el meteoroide se sobrecaliente debido a la fricción y se vuelve incandescente. Y esa incandescencia unida al desplazamiento y desintegración del meteoroide provoca el fenómeno visual conocido como meteoro o estrella fugaz. Su color verdoso indica que el meteoroide tiene una alta concentración en magnesio.

¿Saben qué tamaño tiene un meteoroide que provoca una estrella fugaz típica? No supera el de un grano de arena. Imaginen esa partícula a 126.000 Km/h entrando en la atmósfera. La energía que se desprende debido a la fricción atmosférica es enorme. Su brillo llega a apreciarse desde decenas de kilómetros. Si el meteoroide tiene el tamaño de un garbanzo, la estrella brillará más que el planeta Venus visto desde la Tierra. Y si tiene el tamaño de una manzana, podría incluso llegar a brillar más que la Luna en fase de llena. Como curiosidad, cuando una estrella fugaz brilla más que el planeta Venus o más que la Luna llena se le conoce como bólido o bola de fuego, respectivamente.

El hecho de que el asteroide (3200) Phaeton tenga una órbita de 523,5 días hace que el tubo meteórico se renueve cada menos de dos años, por lo que siempre habrá una cantidad moderada de meteoroides disponibles. Por esto, las Gemínidas son una lluvia de estrellas muy constante y no suele defraudar.

Gemínidas


Imagen de larga exposición durante las Gemínidas tomada desde el observatorio de Las Campanas || Créditos: Yuri Beletsky (Carnegie Las Campanas Observatory, TWAN) (Ampliar).

Consejos

¿Recuerdan cuando les hablé de las Leónidas el mes pasado? Les aconsejaba acerca de cómo observar una lluvia de estrellas. En esta ocasión los consejos siguen siendo los mismos. Se los resumo:

  • Abríguense, mejor de más que de menos.
  • Lleven comida y bebida.
  • Sin telescopios, mejor a simple vista.
  • Aléjense de las luces urbanas.
  • Una linterna les vendrá bien.
  • Tengan paciencia.
  • Dejen el lugar de observación en las mismas condiciones que lo encontraron.

El concepto de THZ

El THZ estimado para las Gemínidas por el IMO es de 120, al igual que las Cuadrántidas de enero. Pero yo prefiero las Gemínidas por su fiabilidad y sus trazos lentos. ¿Les ha sonado raro eso del THZ? Se trata de la Tasa Horaria Cenital. Es un valor teórico que indica la actividad de una lluvia de estrellas en condiciones ideales. ¿Cuáles son esas condiciones? Son tres:

  1. Cielo despejado.
  2. Radiante en el cenit (el punto del cielo que está en la vertical de nuestras cabezas)
  3. Horizonte despejado.

Con estas condiciones, el THZ indica el número de meteoros que se pueden ver en una hora en el momento del máximo. Para que vean la gran actividad de las Gemínidas, esos 120 meteoros por hora quedan relativamente lejos de los 100 que se estiman en las Perseidas de agosto.

Y con todo esto, ya tienen los conocimientos necesarios para disfrutar de la lluvia de estrellas más intensa del año. Lo único que les falta es armarse de valor y salir la noche del próximo miércoles a cazar estrellas fugaces. ¡Disfruten del espectáculo!

Referencias

  • Lundsford, R. (2017). “Viewing the Geminid Meteor Shower in 2017”. International Meteor Organization [online] (Ver).
  • Pérez-Verde, A. (2017). “Leónidas, la lluvia de estrellas de noviembre”. Astrométrico [online]. (Ver).
  • Rendtel, J. (2016). “International Meteor Organization – 2017 Meteor Shower Calendar”. IMO Info 2-16 (Ver).

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