‘Oumuamua el estirado

No sé si leyeron en prensa o en algún medio especializado sobre aquel cometa procedente de fuera del sistema solar. ¿Les suena? Por falta de tiempo no tuve ocasión de hablarles de este objeto al que han bautizado como ‘Oumuamua. Hace unos días, muy de pasada, escribí sobre él cuando les hablé de las Leónidas. Lo que sí hice fue darles la referencia del post que escribió Daniel Marín en su gran blog Eureka (aquí pueden leer el artículo) para que conocieran este objeto.

No obstante hoy les vuelvo a hablar de ese objeto que, para empezar, no es un cometa como verán a continuación. Y les hablaré de ello porque en la revista Nature han salido publicados unos análisis preliminares en cuanto a la morfología de este visitante tan especial. Antes de nada, les pondré en antecedentes.

El descubrimiento de ‘Oumuamua

El telescopio Pan-STARRS 1 situado en Hawaii (Estados Unidos) captó un débil punto de luz moviéndose en el cielo. Eso sucedió el 19 de octubre de 2017, hace escasamente un mes. Las primeras observaciones indicaron que se trataba de un asteroide típico de rápido movimiento. Sin embargo, observaciones realizadas durante las 48 horas posteriores al hallazgo permitieron calcular su órbita. Y… ¡sorpresa! Los datos revelaron sin lugar a dudas que el origen de este cuerpo quedaba fuera del sistema solar a diferencia del resto de cometas y asteroides detectados hasta ahora.

oumuamua

Diagrama que muestra la órbita del asteroide interestelar ‘Oumuamua || Créditos: ESO/K. Meech et al (Ampliar).

A este cuerpo se le llamó ‘Oumuamua, que traducido del idioma hawaiano significa “el mensajero que llegó primero”. Se clasificó como cometa y fue nombrado técnicamente como C/2017 U1. Sin embargo, observaciones complementarias no revelaron signos de actividad cometaria. Es por ello que el objeto ha sido recatalogado. Se trata de un asteroide. Concretamente de un asteroide interestelar, categoría que la IAU (Unión Astronómica Internacional) creó y su nombre técnico pasó a ser 1I/2017 U1.

Tras el descubrimiento, telescopios más precisos apuntaron hacia el ahora llamado 1I/2017 U1. Uno de ellos fue el VLT (Very Large Telescope). El instrumento FORS (FOcal Reducer and low dispersion Spectrograph) de este gran telescopio aportó una serie de datos que se combinaron con los de otros telescopios. Midieron parámetros como la órbita, el brillo y el color del objeto. Sin duda un trabajo a contrarreloj ya que ‘Oumuamua se alejaba rápidamente en un rumbo que lo situaría muy pronto lejos de nuestro sistema solar. “Tuvimos que actuar con rapidez. ‘Oumuamua había pasado ya su punto más cercano al Sol y se dirigía hacia el espacio interestelar”, explica Olivier Hainaut, miembro del equipo de ESO (Observatorio Europeo Austral) en Garching (Alemania).

Un objeto alargado

Varios equipos de científicos analizaron los datos. El dirigido por Karen Meech, investigadora del Instituto de Astronomía de Hawaii y autora del artículo que expone la investigación (Meech et al, 2017), descubrió que el brillo de ‘Oumuamua varía en un factor de diez a medida que gira sobre su eje cada 7,3 horas. “Esta gran variación en brillo, poco común, significa que el objeto es muy alargado: su longitud es unas diez veces mayor que su anchura, con una forma compleja y enrevesada”, explica Meech.

oumuamua

Ilustración del asteroide interestelar ‘Oumuamua || Créditos: ESO/M. Kornmesser (Ampliar).

¿Saben de dónde parece proceder este asteroide? Los cálculos orbitales preliminares apuntan a que ‘Oumuamua procede de la brillante estrella Vega. Pero hay un pequeño inconveniente: incluso viajando a la vertiginosa velocidad de 95.000 Km/h, tardaría en llegar a nuestro sistema solar unos 300.000 años. Mucho tiempo, ¿verdad? Resulta que hace 300.000 años Vega no estaba ni tan siquiera cerca del lugar donde se encuentra actualmente. Así que, probablemente, ‘Oumuamua haya estado viajando desde hace cientos de miles, o incluso millones de años hasta el fortuito encuentro que lo ha traído hasta aquí. “Seguimos observando este objeto único y esperamos precisar con más exactitud de dónde proviene y cuál será su próximo destino en su viaje por la galaxia”, añade Hainaut.

Ni rastro de agua

Concluyendo en base a lo observado, los resultados sugieren que ‘Oumuamua es un cuerpo denso. Tal vez con un gran contenido metálico y sin presencia de agua ni hielo, al menos en grandes concentraciones. La superficie de este objeto es oscura aunque ligeramente enrojecida por los efectos de la irradiación que ha sufrido por parte de los rayos cósmicos a lo largo de su largo viaje. En cuanto al tamaño, lo cifran en unos 400 metros de largo.

oumuamua

Diagrama que muestra la variación del brillo de ‘Oumuamua a lo largo de tres días del mes de octubre de 2017 || Créditos: ESO/K. Meech et al (Ampliar).

Los astrónomos creen que una vez al año, un asteroide similar a ‘Oumuamua atravesaría nuestro sistema solar. Sin embargo, el hecho de ser tan débiles habría impedido su detección. Ahora, gracias a telescopios de rastreo como Pan-STARRS tenemos la oportunidad de descubrirlos. ¿Cuando detectaremos el próximo visitante interestelar?

Referencias

  • Marín, D. (2017). “C/2017 U1, ¿el primer cometa interestelar?”. Eureka (Ver).
  • Meech, K. et al (2017). “A brief visit from a red and extremely elongated interstellar asteroid”. Nature (online). DOI: 10.1038/nature25020 (Ver).
  • eso1737 — Science Release: “ESO Observations Show First Interstellar Asteroid is Like Nothing Seen Before” (Ver).
  • eso1737es — Comunicado científico: “Observaciones de ESO muestran que el primer asteroide interestelar no se parece a nada visto antes” (Ver).

Deja tu comentario

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

*